
30 Ene Poemas destacados del mes de Enero
Enero es un mes que siempre llega con una promesa de nuevos inicios. Con él, el verano nos invita a la reflexión y a la esperanza de lo que está por venir. En estos versos, capturamos la esencia de este mes tan especial: su frío, su claridad y esa energía renovadora que nos invita a comenzar de nuevo. A través de las palabras, enero se convierte en un lienzo en blanco donde se pintan sueños, deseos y momentos de introspección. Que estos poemas te acompañen en este primer capítulo del año, recordándonos siempre que la calidez del alma puede hacer florecer el futuro.

Poeta: Irene Grou
Poema: “Quién me quita lo bailado”
Pido peras al olmo. Las saboreo:
son deliciosas.
He pedido gato por liebre;
me lo han dado.
Me han contado historias
libidinosas a medianoche;
gozaba, con cada palabra,
con cada gesto.
He amado la noche cuando amanecía,
amé la muerte, y soñé con la realidad.

Autor: Facundo Cabral
Poema: “Mujer de mi mala suerte”
Mujer de mi mala suerte
Con la patente del corazón vencida
Transito entre los cadáveres buscándote mi amor,
Y no te encuentro.
Mujer de mi mala suerte,
Asombro del pobre,
Capricho del rico,
Mujer que entraste en mi vida a pesar de los cerrojos que puse en todas mis puertas.
Atraviesas las paredes
De mi cuerpo y de mi alma
Y me derribas los muros con que protegía mi corazón.
Mujer de mi mala suerte
Que llenas de flores a mi cementerio.
Engañaste a la gitana porque no estabas escrita en la palma de mi mano.
Ni en las estrellas del cielo,
Confundiendo a mi destino
Con solo pasar corriendo al costado de la mano
Alguien gritó tu nombre
Para que ya no pueda oír otro
Resonando en el maldito mundo donde te espero en vano
Mujer de mi mala suerte
Como duele una hora de no verte
Cuanto pesa tu ausencia
Estoy cansado de respirar para vos
De encontrarte en cada instante de mi soledad
Para que me devuelvas puntualmente al día y a la hora en que te conocí.
Mujer de mi mala suerte
Apágame las flores
Que me quitan el sueño.
Mujer de mi mala suerte,
Cuando apago la luz
Se enciende tu risa
Quiero saber como es tu noche
Tu aliento en la madrugada
Tu ventana abierta para calmar la sed
De no sé qué viajero.
Mujer de mi mala suerte
Ni esta desgracia es tuya
Ni este dolor es mío.
Mujer de mi mala suerte
Devolveme la vida
No quiero ser ninguno
De ese nadie que todos se llevan por delante
Porque ya no soy nada
Lo que fui esta contigo
Mujer de mi mala suerte.

Autor: Oliverio Girondo
Poema: “Llorar a lágrima viva”
Llorar a lágrima viva.
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma, la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando.
Festejar los cumpleaños familiares, llorando.
Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo…
si es verdad que los cacuíes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz, con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría.
Llorar de frac, de flato, de flacura.
Llorar improvisando, de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!