Poetas contemporáneos: Voces del Presente

La poesía argentina contemporánea refleja la riqueza, diversidad y complejidad de un país en constante transformación. Desde las ciudades hasta los rincones más remotos, los poetas actuales abordan temas como la identidad, el amor, la memoria y la lucha social, con una voz fresca y un lenguaje renovado. En este espacio, te invitamos a conocer a algunos de los más destacados poetas de hoy, cuyas obras están marcando el pulso de la literatura argentina contemporánea. Con cada verso, estos escritores nos desafían a repensar nuestra realidad y nos invitan a explorar nuevos horizontes emocionales y estéticos.

Autor: Fabián Casas

Poema: “Hace algún tiempo

Hace algún tiempo

fuimos todas las películas de amor mundiales

todos los árboles del infierno.

Viajábamos en trenes que unían nuestros cuerpos

a la velocidad del deseo.

Como siempre, la lluvia caía en todas partes.

Hoy nos encontramos en la calle.

Ella estaba con su marido y su hijo;

éramos el gran anacronismo del amor,

la parte pendiente de un montaje absurdo.

Parece una ley: todo lo que se pudre forma una familia

Autor: Mercedes Halfon

Poema: “No vi llover en tu casa del árbol”

no subimos los peldaños de madera

para apreciar ese pasto tan verde

que su nombre es provenir

es que el pasto tiene un nombre

y una voz, como todo lo que nos rodea

¿si comiera la comida que vos preparás sanaría?

Los rayos ciegan los ojos de los iluminados

resplandecen los árboles en el pensamiento

mi casa se ha desmoronado, se ha perdido

yo misma como un lobo soplé hasta derribarla

y ahora vago mirando este pasto

y los árboles

buscando un lugar que una vez pensé

pero nunca fue mío.

Autor: Marina Marsiach

Poema: “Dinner”

Voy caminando por la calle a la noche

y siento el olor de las milanesas

que viene de las casas

Y miro adentro para ver cómo cocinan

o se sientan a la mesa

En una casa hay una araña

con una sola lamparita encendida

Miro las plantas de las casas

tratando de imaginar

a los que se sientan

a cenar supremas o en otra

hay filet de merluza, parece.

La luz sale por la parte más alta

de las ventanas, donde las cortinas no llegan

a tapar a los que cenan.

Camino y algunos hombres

con bebés en la mano

me dicen piropos

aunque yo espíe sus quizás casas

y no toleren verme llorar.

Una vez, alguien me dijo

que el Tang tiene mucha proteína

—como la gelatina—

Desde entonces tomo todo

lo que se parece al Tang

para hacerme más fuerte.

Autor: Gustavo Yuste

Poema: “Apagón”

Un recordatorio para cuando lleguen

los momentos de tristeza:

al igual que durante los cortes de luz,

es recomendable salir a comprobar

si sólo somos nosotros

o es en todo el barrio.

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